La inseguridad y el microtráfico un dilema ético.
La problemática que se abordara es la inseguridad y el micro tráfico un
fenómeno en el cuál se expenden drogas sin ninguna restricción afectando a
todos sin excepción, es decir es tan afectado el que las expende como el que
las adquiere, sin dejar de lado las demás personas ya que sin tener nada que
ver son víctimas de la inseguridad que genera esta actividad, este flagelo se
ha generado por la falta de empleo, de educación y de atención, en su mayoría
las personas que realizan estas actividades son menores de edad ya que son
vulnerables al peso de la justicia y manipulables. Si ahondamos en el tema un
poco más los factores anteriormente mencionados son superficiales y si infieren
en el problema pero el trasfondo nos genera una inquietud ¿Qué tan preparados moralmente
se encuentran las personas cuando carecen de posibilidades y se les ofrece un
camino más fácil más no correcto?
Adela Cortina nos recuerda que: “si no tomamos
nota de lo cara que sale la falta de ética, en dinero y en dolor...El coste de
la inmoralidad seguirá siendo imparable. Y aunque suene a tópico, seguirán
pagándolo sobre todo los más débiles». Ninguna sociedad puede funcionar si sus
miembros no mantienen una actitud é
Esta
frase denota que la falta de moral infundada en la familia y a nivel individual
nos afecta a corto, largo o mediano plazo, en general somos personas que han
formado su carácter de forma distinta y de acuerdo a esto la perspectiva de la
ética de cada quien varia pero las reglas morales ya están establecidas con el
fin de no atropellar a nuestros semejantes, somos inevitablemente éticos pero
también somos seres individualistas no nos interesa el bien común y por esto
realizamos actividades indebidas sin importar si afectan a los demás o no. En
la sociedad actual se evidencia que la moral no se encuentra en nuestras
prioridades, somos seres materiales y por esto no actuamos bajo una
normatividad, esta falta de atención e importancia a la moral ha hecho que pase
a un segundo plano lo cual la exime de las prioridades.
Según
Adela cortina el ideal de libertad en el mundo moderno es “hago y deshago sin
que otros puedan intervenir” el ideal de libertad ha permitido que las personas
actúen sin ningún tipo de reprensión y aunque visto de alguna forma es bueno
podemos señalar que la libertad individual no puede afectar a los demás podemos
ser libres sin vulnerar el espacio del otro, esto en parte también ha permitido
que la juventud obre sin pensar y que los padres se sientan excluidos e
impedidos de intervenir sobre dichas decisiones, el mundo de ahora evoca y
estimula las malas acciones y las exalta esto se evidencia en los medios de
comunicación y la tecnología donde ser un personaje atractivo y llamativo depende
del nivel de dominio y altives sobre los demás sin importar si las acciones
denigran al otro .Las personas maduras y encargadas de guiar y estimular un
buen comportamiento se dedican a no ir contra la corriente y permiten que sus
hijos actúen como quieren y no como se debe. Por ejemplo la libre expresión se
convirtió en sinónimo de ofensa y crítica destructiva para con los demás, de
hecho nos apegamos a la palabra libertad para cometer actos que desde el punto
de vista moral están mal vistos pero como somos “libres” no debemos ser
juzgados en lugar de tomar la libertad para poder decidir entre lo que está
bien y lo que está mal. Es importante resaltar que el pensar individualmente
resulta provechoso pero aún mejor es pensar en el bien común ya que al igual que
cualquier ser sobre la tierra necesitamos de otro para subsistir y si es más de
uno el que se encuentra bien siempre tendremos un apoyo en caso de necesitarlo
y esa mano amiga estará bien, fuerte y dispuesta.
Se puede
evidenciar que las personas actúan de cierta forma pues les importa el
resultado inmediato, del momento…ese es el fenómeno del cortoplacismo en el
cual no dimensionamos las posibles consecuencias a futuro; eso es lo que sucede
en la sociedad actual vivimos el presente y pensamos en estar bien momentáneamente.
La delincuencia funciona así de momento es fructífera pero a futuro por lo
general termina mal ya que tanto el delincuente como la sociedad se afecta.
Cuando se
dice que las malas acciones van de una u otra forma respaldadas por excusas
como en este caso lo son la situación económica y falta de oportunidades
contrariamos a nuestra propia esencia ya que existen un sin número de formas
para salir adelante sin necesidad de afectar al otro desde este mismo momento
afectamos el recurso moral más importante la “confianza” la propia y la de los
demás hacia nosotros no nos sentimos capaces de sobresalir sin necesidad de
acudir a situaciones y acciones indebidas moralmente.
Según
Adela Cortina la moral son todas aquellas costumbres heredadas por nuestra
familia y entorno y la ética es producto de las buenas o malas acciones según
se forje nuestro carácter si se ve desde este punto de vista las personas más
vulnerables a cometer esta clase de delitos en contra de sus semejantes son
aquellas que viven en un ambiente hostil donde la delincuencia es algo que va de generación en generación, o
donde el núcleo familiar no está bien constituido o no ha funcionado como se espera,
donde la educación está ausente del todo, donde la desatención prima. Estas
situaciones empujan a las personas a vivir el día a día y a tratar de subsistir
sin importar el cómo, son personas donde el pensar en los demás es casi nulo ya
que son tantos los problemas que le rodean que el único interés es subsistir,
contrario a las personas que han llevado una forma de vida distinta más
tranquila, han tenido tiempo de educarse, de tener personas a su lado durante
el proceso de su formación y cuyos aportes son significativos y enriquecedores,
donde convivir en armonía es importante; si se ve desde este punto de vista no
juzgaríamos a todos aquellos delincuentes, pero Adela Cortina también subraya
que sin importar el entorno y las bases con que crecimos poseemos algo que se
llama “intereses de segundo orden” donde somos libres y capaces de decidir y
cuestionar sobre nuestro actuar y las reglas que nos vamos a imponer para
nuestra vida.
De todo
esto se infiere que la sociedad actual está atravesando por una crisis de moral
en la que evidentemente nos estamos destruyendo los unos a los otros, la problemática
que se abordó no es más que una de las tantas malas maneras de accionar a
conveniencia de unos pocos pasando por encima de los demás, también se puede
observar que la raíz de este problema no radica precisamente por factores económicos
o de posibilidades principalmente, se trata de tomar buenas o malas decisiones,
de proyectar un futuro donde incluyamos a más de uno y busquemos el bien común,
la familia es el pilar de donde tomamos las bases para forjar una identidad y si esta falla las probabilidades
de que nuestro carácter este bien infundado son menores, las prioridades deben
ser bien organizadas ya que si nuestra moral esta entre ellas muy posiblemente
nuestro actuar estará ligado a buenos resultados así no sea de forma inmediata
y lo más importante nadie se verá afectado a causa de nuestras satisfacciones.
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